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lunes, 16 de abril de 2012

About the weekend

1.       FA Cup
Jugar en Wembley es un aliciente y casi un estímulo de difícil comparativa. Por lo que significa y por lo que implica. Cuatro equipos eran los protagonistas de un fin de semana con un encuadre inmejorable. Y el premio por ganar sus respectivos partidos para dos de los cuatro mencionados es volver a jugar en el mismo escenario. Esa vez, no obstante, disputándose un título, quizás el título copero por excelencia. Para confeccionar todo ello dos derbys, dos duelos que enfrentaban a equipos de la misma ciudad.
Como representantes de Liverpool, el actual campeón de la Carling Cup y el Everton. Como representantes de Londres el Chelsea y el Tottenham. Cuatro equipos que actualmente no tienen definidas sus posiciones en la Premier League y que, probablemente, consideran la FA Cup como una oportunidad para poder jugar competiciones europeas la próxima temporada. Con la salvedad del Liverpool, que jugará la UEFA Europa League por ganar la Carling Cup, el Chelsea ya no depende de la competición nacional. Su extraordinario resultado v Tottenham puede resultar un tanto engañoso por la diferencia, no tanto por el juego y lo demostrado. Así, Drogba llega en un momento de forma espléndido a la cita en Barcelona y Mata vuelve a recuperar sensaciones, ser decisivo para su equipo y exhibir su capacidad para dar pases finales, diferenciales. No obstante, es sorprendente ver cómo ha evolucionado el Chelsea desde la destitución de André Villas-Boas y cómo ha involucionado el Tottenham desde la dimisión de Capello. Detalles. Como los que terminaron por decidir la primera SemiFinal el Sábado. Dos fallos defensivos por parte de ambos equipos supusieron la variación de un partido que finalmente decidió Carroll, ese hombre que ha sido elemental en los últimos dos partidos del Liverpool…

Afición del Liverpool celebrando un gol
2.       Gil Vicente v Benfica
La League Cup, una competición menospreciada en Portugal, es el título que maquilla la temporada del Benfica. Jorge Jesus puede definir su trabajo con un título que minimiza las derrotas ante el Oporto en la Liga Zon Sagres y ante el Chelsea en UEFA Champions League. Cierto es que el rival no era de máxima categoría, siendo el “XI” una conjunción de variaciones y cambios. Ahora bien, tuvo que ser Saviola el que decidiera un partido y ajustara las matizaciones necesarias para reportar un crédito al entrenador portugués. Para algunos es justicia futbolística y para otros es el momento necesario para evaluar lo acontecido en una temporada que ha sido insatisfactoria y admisible a partes iguales. Tiempo para reflexionar. Tiempo para modificar.

3.       Olympique Lyon v Olympique Marseille
El proyecto de Garde no termina por desarrollarse. La Final de la Coupe de la Ligue servía para que el ganador viera justificada su nefasta temporada con un título y, para sorpresa de algunos, éste fue el Olympique Marseille. Puede que sea una despedida palpable para Deschamps, el cual tiene como principales argumentos en su defensa la disputa de los Octavos de Final de la UEFA Champions League v B. München y el título mencionado. Todo lo contrario que el Olympique Lyon, inmerso en un cambio generacional e ideológico que supone una sequía de títulos considerable, a tenor de lo ocurrido hace un lustro. Lo único positivo a destacar de la presente temporada es la participación de jóvenes activos procedentes de la cantera, futuro directo del devenir del club francés y evidencias, en varios casos, estimulantes. La única opción ya posible es conquistar la Coupe de France v Quevily. Ahí sí que no existen excusas.

Jugadores del B. Dortmund tras el partido
4.       Schalke 04 v B. Dortmund
Era, sin ninguna duda, el partido más complicado que le quedaba al B. Dortmund para finalizar la Bundesliga. El viaje al Veltins Arena se postulaba como un evento de primer nivel y máxima exigencia entre otras cosas porque el Schalke no perdía en competición nacional desde el pasado 15 de Octubre (v Kaiserlautern). Además, el aspecto físico también tenías su protagonismo ya que el Miércoles se disputó un partido de importancia radical v B. München, con todo lo que ello conlleva. Pero la puesta en escena del equipo de J. Klopp fue, una vez más, adecuada y potente. Con Götze ya disponible en el banquillo, tan elevado es el nivel que está cuajando el B. Dortmund que el conjunto es el principal argumento futbolístico y en lo que se sustenta la temporada del equipo en la Bundesliga. Consciente del escaso potencial del Schalke en facetas defensivas, esa circunstancia acabó por ser definitiva en un encuentro que tuvo muchas ocasiones de gol y cumplió las altas expectativas generadas en la previa del mismo. Con ello, la victoria del B. Dortmund supone dos aspectos destacables: 1) La ventaja respecto al B. München se amplía hasta los ocho puntos al empatar éste v Mainz. 2) Derivación directa del apartado 1), si consigue los tres puntos la próxima jornada (v B. Monchengladbach) repetirán como campeones de Alemania. 3) El Schalke va a jugar las últimas tres jornadas con la obligación de ganar si quiere mantener la tercera posición. 4) Derivación directa del apartado 2), el Schalke posee un calendario más favorable que el de su rival por la clasificación directa a la próxima edición de la UEFA Champions League.

martes, 7 de febrero de 2012

About the weekend

1.       Roma v Inter
Avisaba Luis Enrique en la rueda de prensa previa al partido de lo que, a su entender, iba a plantear el Inter en el Stadio Olimpico de Roma: “I think it will be a game in which we will have most of the possession and they will try to hurt us on the break.” No sólo fue así sino que el resultado final definió perfectamente lo planteado por unos y otros. La baja de Osvaldo no la está notando en exceso la Roma hasta tal punto que la conjunción entre Lamela y Totti acaba favoreciendo al resto del colectivo de manera evidente. Cada vez que actúa Gago sin la presencia de De Rossi el primero lo hace de pivote, recordando tiempos pasados en Argentina, entablando combinaciones con los dos interiores que terminan por confeccionar la zona media del terreno de juego. Ahora bien, el italiano volvía al “XI” y su posición, siendo variable en las últimas fechas, se volvió a situar en la zona central, desplazando al argentino a una posición propia de interior diestro. Parece que la decisión que toma Luis Enrique respecto a estos dos jugadores es definitiva, siendo la disposición v Inter la elegida para cuando jueguen ambos jugadores. Así Pjanic está más liberado de funciones defensivas y Simplicio, cuando disputa minutos, lo hace también de interior.
Con las ya sabidas ausencias de Sneijder y Ricardo Álvarez por lesión, y la de Coutinho por cesión (Espanyol), el medio del campo de Claudio Ranieri fue, sin ningún tipo de duda, el más arcaico y falto de aptitudes técnicas desde que entrena en Milán. Durante los primeros 45 minutos Maicon jugó de falso extremo, volviendo Zanetti al lateral derecho y resultando su presencia contraproducente para con el equipo. Por primera vez se vio a Cambiasso y Palombo jugar como únicos mediocentros, siendo ello impactante porque la población en esa zona del campo siempre es, por norma general en Ranieri, elevada. Y, obviamente, tanto Milito como Pazzini naufragaban sin la aportación de pases adecuados. Quizás en esa circunstancia se puede colocar la razón coyuntural para explicar la entrada de Poli en detrimento de Pazzini, resultando ineficaz, inadecuado y excesivamente desalentador. Mientras, Castaignos seguía en el banquillo, manteniendo sus participaciones en unos pobres 146 minutos de juego en Serie A. Tras las ocho victorias seguidas cosechadas con anterioridad, los últimos cuatro partidos se saldan con tres derrotas y un empate. En sólo cuatro días se han encajado ¡OCHO! goles. Los Octavos de Final de la UEFA Champions League distan a dos partidos de Serie A. El escenario ya no es idílico. 



1.1. Milan v Napoli
Durante el mes de Septiembre, con motivo de las primeras jornadas de la fase de clasificación de la UEFA Champions League, Aurelio De Laurentiis se cercioraba exclusivamente de priorizar la participación en la competición internacional sobre la competición nacional. Y, a tenor de los vislumbrado a lo largo de las 22 jornadas disputadas, el Napoli es una de las grandes decepciones de la Serie A. Porque su potencial es óptimo y apto para encarar la conquista del título liguero. Porque lo exhibido la temporada pasada era elogiable y, aún más importante, hacía presagiar que la disputa nacional iba a ser un objetivo establecido desde principios de sesión. Todo lo contrario. El impacto de Vargas se reduce, cada vez más, en el tiempo y no parece que Mazzari sea partidario de variar lo que hasta el momento le ha dado tan buenos resultados. Un total de 36 minutos jugó el Napoli en San Siro con un jugador más por expulsión de Zlatan. Sanción que, por cierto, le repercute perderse tres partidos de Serie A, entre ellos el ¿decisivo? Juventus v Milan que se disputará dentro de tres semanas. 36 minutos que, en su globalidad, fueron decepcionantes. Por la ideología y por la actitud. Lo cierto es que a estas alturas de competición Napoli ni siquiera ocupa puestos de UEFA Europa League y toda similitud con la versión europea es efímera. Que el proyecto no continúe una temporada más en competiciones europeas seria un rotundo error. Y se evidencia como posible.
Lo positivo del encuentro para el Milan fue que la Juventus, principal rival para la conquista del Scudetto, no aumentó su ventaja. Y es que ya todo partido de Serie A para el equipo de Allegri es primordial, sin ningún tipo de margen de maniobra ni error. Muchos dudan de que la eliminatoria v Arsenal sea fructífera para sus intereses. Y razones no faltan porque en las últimas fechas se evidencia de manera exponencial la incapacidad para generar juego con posesión favorable y la dependencia de la inspiración de sus jugadores ofensivos. Planteamiento plano que, por ahora, ha deparado un título de Serie A. En la edición de 2011/2012 el favorito para la conquista imprime otra filosofía de juego. ¿Casualidad?

2.       Chelsea v Manchester United
En Londres el partido entre el segundo y cuarto clasificado de la Premier League se podía definir como un nuevo capítulo de la rivalidad entre Ferguson y André Villas-Boas en el apartado táctico. Bien es cierto, y sabido por la gran mayoría de la opinión pública, que en este apartado el escocés es uno de los entrenadores más ineptos y con menos capacidad de actuación, estando rodeado de asistentes que, obviamente, realizan esa función sin ningún tipo de contratiempo. Quizás por ello no sorprenda que en el partido de la primera vuelta las declaraciones de Ferguson no se refirieran en ningún momento a la superioridad demostrada por el rival en lo que a variaciones y conceptos tácticos se refiere. Precisamente fue el punto que más destacó su homónimo portugués, no carente de razón radical. Y, contextualizando todo ello, las disposiciones del Chelsea correspondieron a ciertas variaciones que está implantando Villas-Boas en las últimas fechas. A saber: Meireles y Essien forman un doble pivote en la zona central para facilitar la actuación de Mata en posiciones centrales en ¾ de campo, donde su incidencia es notoria y su repercusión mayúscula. Con la lesión de Ramires y la baja de Lampard este evento se produce con mayor asiduidad, siendo Oriol Romeu el gran damnificado por la entrada en el “XI” de Essien. Ahora bien, ya con 3-2 en el marcador el español dispuso de 20 minutos de juego produciéndose otro cambio en la formación del Chelsea: el esquema era propio al 4-3-3 y los antes mediocentros Meireles y Essien actuaban como interiores, siendo Romeu el pivote. Por ello Mata situaba su radio de acción en la banda y la posesión disminuía hasta tal punto que, como era previsible, el ManU empató el partido.
Porque Javier Hernández volcó la inercia del encuentro. Porque Ferguson, esta vez sí, impuso a tres jugadores de claro corte ofensivo (el propio Hernández, Rooney y Welbeck) con el propósito de aumentar las líneas de presión, obtener mayor porcentajes de posesión con Giggs y Scholes como exponentes aptos para ello y, por consiguiente, aprovechar el cambio en la mentalidad del rival. Probablemente ahí residen grandes argumentos para justificar la dinámica inversa que se exhibió una vez implantada una ventaja de tres goles para el Chelsea. Y así lo evidenció Ferguson tras el partido: "To be honest, I maybe should have played Chicharito from the start. When became on, he just had them on toast really. He really put them under pressure with his movement and positional play. Danny Welbeck has been terrific and he’s going to be a top player. But when Chicharito came on in the second half, it was a different game." La capacidad de reacción ante una situación adversa. La táctica como mayor arma de presión futbolística. Los conceptos, en definitiva, del juego.

Anfield a 30' del inicio de partido
2.1. Liverpool v Tottenham
El Tottenham no va competir por ganar la Premier League. Es un hecho. Y no por carecer de potencial sino, más bien, por falta de ambición y convencimiento personal. Cuando un equipo pierde at ManCity en un partido que no es inferior y cuando, seguidamente, visita Anfield y juega preocupado por mantener un empate sin goles por considerarlo óptimo las conclusiones son definitorias. Contaba con muchas bajas, e importantes, el conjunto de Londes, estando su banquillo compuesto por  Saha, Cudicini, Rose, Lancaster (1992), Luongo (1992), ¡Nelsen (1977)! Toda una situación dramática. Y el “XI” de los spurs contaba con hasta ¡CUATRO! jugadores con capacidad para mantener el balón con posesiones altas. No fue así y, como consecuencia directa de ello, Adebayor no dispuso de ningún balón en condiciones favorables para disparar a la portería rival. Naufragio total por existir una distancia abismal entre la zona central y el delantero referencia. Y ello fue producto, en gran medida, por el juego del Liverpool. Representaba todo lo contrario a su rival: motivación, líneas compactas y posesión de balón. Gerrard, bajo la atenta mirada de Capello, dispuso de una libertad proporcionada por la actuación de Adam y Spearing, existiendo la posibilidad pues de conectar con Carroll, Bellamy y Kuyt. No fue un encuentro en el cual el conjunto local dispusiera de excesivas ocasiones de gol pero la sensación que deja el partido es de debilidad por parte del Tottenham, aferrado a conseguir la tercera posición en vez de plantearse la disputa de la Premier League. Y de no ser por los tres empates cosechados de manera consecutiva por el Chelsea la distancia de siete puntos se vería reducida. Mentalidad diferencial. Para lo negativo.

3.       O. Marseille v O. Lyon
El PSG no parece tener rival en Ligue1. O si existe es el Montpellier, conjunto sobre el que reside gran escepticismo en referencia a la constante en su rendimiento. La temporada del O. Marseille está condicionada por el paupérrimo inicio de temporada y el proyecto de R. Garde es de difícil adhesión. Primero porque existe un problema con Gourcuff. No se sabe si personal o futbolístico pero la realidad sitúa las actuaciones del francés en testimoniales. Casi residuales. En el partido más esperado de la jornada en Francia, el otrora estandarte de Blanc en el G. Bordeaux campeón, cuenta sus suplencias como escenarios habituales. Lo habitual ya es ver cómo ni siquiera disputa minutos. Los rumores sobre una posible salida en el reciente mercado de invierno fueron elevados pero no se concretó ningún movimiento y su titularidad en la Francia del propio Blanc peligra. En exceso.  Derivado de ello Garde decide jugar con Lisandro López o Briand como jugadores que desempeñan el rol de permutar continuamente en el último tercio del terreno de juego. Se mantiene la contundencia en lo ofensivo con Bastos en banda y Gomis como referencia, siendo Kallstrom la referencia a la hora de iniciar la jugada. Pero el juego del pasado Domingo se puede calificar como calamitoso. No terminan de interactuar a la perfección las ideas de Garde con lo exhibido en cada partido, existiendo por tanto una controversia entre su ideología de toque y combinación (expresada en varias ruedas de prensa) y la materialización de sus ideales por parte del equipo. Y es que el O. Marseille fue superior. Expuso más y mejor. Duplicó en tiros totales y regaló dos goles en el primer tiempo, periodo que mejor ilustró la superioridad de los pupilos de Deschamps. Precisamente por tratarse de fallos propios en tareas defensivas no se puede achacar el empate a ningún efecto exterior. Los 21 goles encajados en 22 partidos son buena prueba de ello.

Comment Marseille est redevenu une machine à gagner
4.       League Cup
Encaraban Benfica, Oporto y S. Braga la última jornada de la fase de grupos de la League Cup con la certeza de que su pase estaba prácticamente asegurado. Sin excesivas novedades en cada uno de los mencionados, lo destacable se sitúa en cómo Rodrigo es capaz de anotar dos goles en tan solo 20 minutos de juego y en los primeros minutos de Lucho González y Janko con el Oporto, ambos goleadores v V. Setúbal.
La única incógnita, pues, era saber si Sporting CP iba a conjuntarse con los mencionados para conformar las SemiFinales que se anhelaban en Portugal. Las que englobaban a los cuatro grandes equipos, actualmente, en el panorama portugués. Y el único requerimiento para que ello se produjera se basaba en una victoria del conjunto de Domingos Paciencia v Gil Vicente. La dinámica del equipo de Barcelos era extremadamente positiva, habiendo ganado en Liga Zon Sagres al Oporto de manera inesperada y justa. Y lo cierto es que el equipo lisboeta no menospreció el partido ni el nivel del rival, claramente inferior, a tenor del “XI” estipulado para tal ocasión. Las garantías, por tanto, se postulaban como adecuadas y la victoria que deparaba la clasificación se tornaba como predecible. Pero, con todo y con ello, la imagen ofrecida fue inadecuada. El minuto 54 de partido resultó ser decisivo para los intereses de uno y otro equipo pues, aconteciendo el evento radical del encuentro, Onyewu no sólo era expulsado sino que el Sporting CP encaraba los últimos 36 minutos de partido con un gol en contra. Es por ello que la crítica debe residir en la incapacidad futbolística sufrida hasta ese momento contando en el terreno de juego con jugadores que son partícipes de la gran mayoría de partidos. Tanto Capel como Elías, M. Fernández, R. van Wolfswinkel y Anderson fueron titulares. La última posición en el Grupo A, conformado por Rio Ave, Moreirense y Gil Vicente; denota de manera clarividente la actuación globalizada a lo largo de la League Cup. Dos puntos de nueve posibles, contextualizando cada partido, son insuficientes e impropios a lo esperado. Sólo un pase a la Final de Taça de Portugal suprimiría esta circunstancia paupérrima.